martes 30 de noviembre de 2010

La Ultima Palabra: Orson Welles se consideraba el fracasado más joven de Hollywood



Por Andrés Gonzáles-Barba

Orson Welles (1915-1985) es de sobra conocido por su genio cinematográfico que le llevó a dirigir con tan sólo 24 años de edad «Ciudadano Kane». Pero también este director, actor y creador de espacios radiofónicos tan recordados como «La guerra de los mundos» mostró una imagen más decadente, marginado por una sociedad hollywoodiense que nunca comprendió sus proyectos megalómanos inacabados. Éste segundo retrato es que el ofrece la obra «Su seguro servidor, Orson Welles», que ahora presenta José María Pou esta noche y mañana en el Teatro Central.
La fascinación hacia Welles no es casual teniendo en cuenta que en esta obra se refleja su lado más amargo. Según Pou, «éste se consideraba el fracasado más joven de Hollywood porque con 31 años comenzó una decadencia ya que ninguna productora aceptaba sus proyectos, muchos de los cuales se quedaron inacabados». Hay incluso grabaciones que tienen los coleccionistas en donde el propio actor interpretó papeles como el del Rey Lear u Otelo, grabados con una cámara de super 8 en la cocina de su casa.

El título de esta obra, «Su seguro servidor», corresponde a la traducción de la frase inglesa «Your faithfully», palabras que usaba el propio Welles cuando iba a despedirse de alguien en alguna carta o cuando finalizaba uno de sus conocidos programas radiofónicos.

La obra es original de Richard France, uno de los expertos mejor conocedores del legado del autor de «La dama de Shangai». Éste accedió a un material inédito del director, y a partir de textos extraídos de entrevistas que se le realizaron a lo largo de su vida, confeccionó esta obra. La versión que se estrenó en el festival del Grec en 2008 está dirigida por Esteve Riambau, prestigioso crítico cinematográfico y otro de los grandes expertos en la obra de Welles. De hecho, éste contactó con France en un congreso que sobre el cineasta se celebró en Estados Unidos y a partir de entonces le propuso a José María Pou encarnar al personaje de Orson Welles.

Desde el principio el actor catalán se interesó muchísimo por este proyecto, pero lo tuvo que dejar aparcado durante cinco años debido al éxito cosechado con el «Rey Lear» y sobre todo con «La cabra». Durante la presentación ayer del espectáculo José María Pou comentó que «me hace feliz que Orson Welles vuelva a Sevilla y a Andalucía porque él vino con su padre cuando tenía 13 ó 14 años y se quedó fascinado por el toreo de Juan Belmonte». A continuación este actor contó la historia que vincula a Welles con Sevilla cuando éste realizó un segundo viaje con 17 años: «Tal conmoción le causó Belmonte que quiso ser torero y él dice que vivió durante ocho meses en el barrio gitano de Sevilla (Triana), dio clases de toreo y organizó una corrida con dos toros que él compró. Al final sufrió dos graves cogidas y desistió de ser matador». Por lo visto Welles se alojó en una corrala cuyos dos primeros pisos estaban poblados con «señoritas de compañía».

Pero más allá de esta historia que podría tener una gran parte de exageración del propio Welles, esta obra muestra al director de «Sed de mal» en los últimos meses de su vida. Cuando celebró los 70 años sus amigos le organizaron una fiesta sorpresa en la casa de Steven Spielberg. Welles aprovechó la ocasión para pedirle dinero para poder financiar un viejo proyecto suyo que nunca llegó a terminar, una película sobre «Don Quijote». La obra arranca justo en el momento en que el actor se encuentra en un estudio radiofónico de Los Ángeles, donde se ganaba la vida realizando anuncios publicitarios. «En ese momento en el que Welles espera la llamada de Spielberg, y mientras va recordando otros momentos críticos de su vida», indica José María Pou. Éste confesó también admirar especialmente dos películas de Welles: «Sed de mal», por el personaje maligno que encarna el propio Welles, y «Campanadas a medianoche», por la magistral recreación que hizo de Falstaff, en lo que «para algunos críticos es la mejor adaptación cinematográfica que se ha realizado de Shakespeare».

Mientras Pou protagoniza «Su servidor, Orson Welles» junto a Jaume Ulled, sigue interpretando la obra «Los chicos de historia»: «Interpretar dos papeles distintos en menos de 48 horas te da frescura e impide que te acabes anquilosando en un determinado papel», admite.